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¿Cuándo debemos cambiar los neumáticos del coche?

Cambiar los neumáticos o revisarlos cada cierto tiempo es esencial para evitar accidentes. En este artículo te explicamos todo lo que debes saber sobre el cambio de neumáticos para una conducción segura y fiable

¿Qué factores o elementos influyen en la duración de los neumáticos?

Cuando hablamos de cambiar los neumáticos de nuestro coche, ¿de verdad hacemos caso a las indicaciones del fabricante o nos guiamos más por nuestra intuición y los sustituimos cuando vemos que están muy gastados?

 

En 2003 la DGT realizó un estudio en el que analizaba más de 220.000 accidentes en España entre 1997 y 2001. Dicho trabajo llegó a la firme conclusión de que alrededor de un 60% de los mismos habían sido provocados por fallos en los neumáticos.

 

Aunque el periodo analizado nos queda ya un poco lejano, la realidad es que actualmente los accidentes de tráfico siguen sin desaparecer y su cifra aumenta en épocas estivales y festividades importantes. No revisar los neumáticos a tiempo antes de una salida puede provocar movimientos involuntarios de carril e incluso implicar a otros vehículos causando daños graves. En este post hablaremos sobre cuándo debemos de cambiarlos y qué riesgos existen si no llevamos a cabo un correcto mantenimiento de los mismos.

¿En qué debemos fijarnos para saber que toca cambiar los neumáticos?

Son muchos los factores que influyen en el desgaste de los neumáticos. A menudo, muchos de ellos pasan inadvertidos ante nuestros ojos, lo que deriva en el hecho de que no seamos realmente conscientes de su impacto e influencia en la seguridad general del vehículo que conducimos.

 

¿Cuáles son estos elementos de los que hablamos?

  • Aquellos que afectan directamente al estado físico de los neumáticos como la edad, el desgaste y los daños provocados por su uso continuo.
  • El estado de las carreteras. La realidad es que no todas presumen de tener un buen asfalto y los baches, badenes, bordillos, grietas y obstáculos puede acelerar su desgaste y pérdida de agarre.
  • Los hábitos que tenga uno conduciendo: rapidez al volante, frenar rápido y de forma brusca, la utilización frecuentemente por carreteras que están en mal estado o muy deterioradas, hacer caso omiso de las señales que pueda emitir el vehículo, etc.
  • El clima. Los climas extremos, la lluvia, el hielo o la nieve influyen significativamente en la calidad de los neumáticos.
  • El uso incorrecto de las gomas. Ejemplo: utilizar neumáticos de verano en invierno, no elegir el tamaño adecuado, optar por aquellos que no se ajustan a las especificaciones del fabricante o distribuidor, volver a inflar un neumático que ha sufrido un pinchazo, no ajustar la velocidad del vehículo cuando hemos sufrido un pinchazo y hemos decidido cambiarlo por el de repuesto.

Riesgos de no cambiar los neumáticos a tiempo

Lo primero de todo, siempre que vayamos a realizar un viaje largo es fundamental revisar el estado de los neumáticos. También es necesario realizar, al menos una vez al mes, una revisión completa para detectar posibles anomalías.

 

Puntos que debemos tener en cuenta durante esa revisión:

  • Comprobar la presión del aire. Los niveles óptimos vienen especificados por el fabricante en el manual del vehículo.
  • Comprobar el desgaste de la banda de rodadura utilizando un medidor de profundidad.
  • Inspeccionar las gomas con el objetivo de detectar posibles daños o desgastes: pinchazos, bultos o elementos incrustados en las mismas como clavos, pinchos u otros elementos punzantes.

En cualquier de los casos, si nos damos cuenta de que el neumático tiene una deformación, un corte o un pinchazo, se recomienda acudir a un taller para obtener un diagnóstico más certero y completo en el que los profesionales valoren si es necesario cambiarlo o si por el contrario se puede reparar.

Cuando analizamos el dibujo del neumático debemos de tener en cuenta que este no puede ser inferior a 1,6 milímetros. Pero… ¿Qué es lo que pasa cuando la profundidad del dibujo es inferior a 3 milímetros? Que el riesgo de sufrir aquaplanning es mayor, por lo que el vehículo perdería agarre y, por ende, también perderíamos parte del control del mismo al deslizarse sobre el agua.

 

No sustituir los neumáticos cuando corresponde también puede derivar en un mal alineamiento de las ruedas, es posible que algunas tengan más presión que otras y que haya un desequilibrio importante, lo que puede provocar que, en caso de subirnos a un bordillo o chocar contra un objeto punzante, suframos un reventón y perdamos la maniobrabilidad del coche.

 

Es crucial mantener los vehículos sobre los que nos desplazamos, como empresa de renting apostamos por una conducción segura y fiable, hecho que queda patente en la calidad de toda nuestra flota y en los servicios que ofrecemos a todos nuestros clientes sin excepción, pertenezcan al ámbito que pertenezcan.

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